SOMOS

Si has entrado aquí, imaginamos que es porque quieres saber quiénes somos. Lo entendemos, es lógico, tienes todo el derecho del mundo a plantearte esa pregunta. Pero, ¿qué sucedería si te dijéramos que no podemos contestarte a esa pregunta? ¿De verdad quieres saber quiénes somos? A la misma velocidad que tú nos lees cambia nuestra respuesta y nuestro ser. ¿Qué respuesta querrás entonces? ¿La de hace un segundo o la real de ahora mismo? Aun así, insistes. Está bien, es hora de contestar a una pregunta para variar: llevamos tantos años haciéndolas que creo que se nos ha olvidado responder. Voy a intentarlo, pero no prometo nada.

Somos unos enamorados de la cultura gastronómica: la pasada, la presente y la que se está escribiendo ahora mismo.

Somos multidisciplinares, tendemos a salirnos de nuestro bosque porque la vida nos ha enseñado que desde fuera se aprecia mejor lo que sucede dentro. Y como tenemos la suerte de trabajar dentro de un sector interconectado con todos los demás, meternos en otros bosques nos ayuda a entender mejor el nuestro.

Somos espectadores, nunca nos verás empuñar una sartén ni corregir un punto de sal; lo nuestro está exactamente en el otro lado, en el de todas esas personas que no conocen la cocina que estamos visitando en ese momento.

Somos sensibles a las personas que nos rodean y a la realidad que vivimos. No busques críticas destructivas, insultos ni injerencias en la vida privada de nadie: estamos aquí para hablar, exclusivamente, de la cultura gastronómica que nos rodea.

Sobre todo, somos románticos, hemos heredado el sueño de una persona maravillosa, Gaspar Rey, y que Cocina Futuro siga viva  es, y será siempre, un homenaje a él.

Somos intensos, no nos conformamos con escuchar dos minutos y tomar dos fotos. Buscamos los momentos adecuados para conectar, y si no encontramos lo que buscamos, nos vamos y volvemos más tarde.

Somos seres obsesionados por transformar en palabras y en imágenes ese fragmento de vida gastronómica que transitamos con un solo objetivo: compartirlo.

Somos historias construidas sobre lo que fuimos y lo que seremos.

Somos un collage de collages unidos por la misma pasión, la de compartir.

Somos un puzle incompleto al que le faltan piezas que vamos encontrando en el camino. A veces encajan y se quedan, y otras se van.

Somos pequeños, vamos despacio, y nunca hemos querido ser otra cosa que pequeños ni ir a otro ritmo que el que nos marca la vida.

Somos muchos porque llevamos 20 años contando historias gastronómicas y hemos tenido la suerte y el privilegio de recorrer dos décadas con personas maravillosas que siguen viajando con nosotros.

Somos opuestos y nuestros extremos tienen que doblegarse a veces y buscar puntos de conexión para encontrar ese camino común por el que nuestras historias puedan transitar.

Somos humildes, tanto que os costará vernos y escucharnos.

Somos perdedores y ganadores intercambiándonos los papeles.

Somos los que nunca salen en la foto porque no son los que tienen que salir.

Somos un vehículo transmisor de historias.

Somos invisibles y el día que nos veáis y nos escuchéis, quizás dejaremos de ser lo que somos ahora mismo, y seremos entonces otros, pero esa será ya otra historia.

Somos tercos y nos cuesta dar nuestro brazo a torcer y cada cosa que lees y ves es fruto de un consenso y de batallas verbales sin graves consecuencias.

Somos fieles a las personas auténticas, las que luchan por sus sueños, ganen o pierdan, porque al final, para nosotros, ganan siempre.

Somos inconformistas y críticos y cuestionamos todo antes de decidir compartir lo que vemos, porque respetamos a los que nos leen más que a nosotros mismos.

Solo somos personas y siempre te veremos como a una persona, no como una estrella, como un producto, como un seguidor o como una audiencia.

De verdad, somos lo de menos. Entrad en cualquier otra pestaña: ésta es sólo un compromiso para que no se enfaden los que nos dicen que si no aparecemos, no somos…